Si decís “trabajo con todo tipo de clientes”, cuando te sentás a buscar trabajo no sabés qué decirle a nadie. Una marca de ropa no piensa ni necesita lo mismo que un consultorio odontológico. No sabés qué ejemplos mostrar, qué mensaje usar ni qué problema resolver.
Elegir 1–2 tipos de clientes te permite hablar su idioma, mostrar casos que les resuenen y armar propuestas coherentes con ese rubro. No es para toda la vida: es foco por 3–6 meses para ordenarte y avanzar.
Sin foco, no hay mensaje. Sin mensaje, no hay respuesta.
Completá estas preguntas para cada tipo de cliente que te interesa.
Elegí 1–2 categorías donde te gustaría trabajar.
Seleccioná lo que podés asumir hoy.
¿Cuántas horas podés dedicar por semana?
¿Qué tipo de negocio imaginás?
(completá cada punto)
Verificá que podés responder:
Conclusión
Definir a quién le vas a vender no es un detalle: es el punto de partida para todo tu trabajo como Community Manager. Cuando elegís 1–2 tipos de clientes, tu mensaje se ordena, tus ejemplos tienen sentido y tu propuesta empieza a generar respuestas reales.
Si completaste los pasos, la plantilla y el checklist, ya tenés claridad para avanzar al siguiente bloque: construir tu oferta inicial y empezar a contactar a los clientes correctos.