¿Qué es un portafolio y para qué sirve?
Es tu carta de presentación profesional. Muestra lo que podés hacer, más allá de lo que dice tu CV. Aunque no tengas clientes pagos, igual podés tener portafolio con proyectos simulados, trabajo voluntario o tu propia cuenta profesional. Un cliente o reclutador busca: claridad, orden, ejemplos concretos y coherencia. No buscan marcas gigantes, buscan criterio.
Armá marcas inventadas donde diseñes la estrategia, piezas visuales, copys y calendarios. Nadie chequea si la marca existe de verdad; lo importante es tu trabajo.
Colaborá con ONGs, emprendimientos de conocidos o proyectos de tu barrio. Avisá siempre que los utilizarás como casos en tu portfolio.
Mostrá tu cuenta como caso de estudio: cuál es tu objetivo, tipo de contenido, frecuencia de publicación y qué has aprendido en el camino.
Tomá una publicación real de una marca, rediséñala y explicá por qué tu versión funciona mejor. También podés sumar mini auditorías rápidas de 2-3 cuentas.
PDF (Canva o Docs): Simple, ideal para enviar rápido por WhatsApp o mail.
Notion: Gratis, fácil de actualizar y se comparte con un link público.
Behance: Útil si tu enfoque tiene un peso estético/diseño fuerte.
Lo mejor es combinar ambos formatos: un PDF ejecutivo corto y directo para enviar de primer contacto, y un enlace a Notion/Behance para quien quiera profundizar en tus habilidades.